Enfermedades o infecciones de transmisión sexual CLAMIDIA- Dr. Gedissman

Es tiempo de enfrentar la realidad. Las estadísticas nos dicen que muchos de nuestros hijos adolescentes tienen actividades sexuales precoces y llenas de riesgos que llevan a una gran incidencia de infecciones de transmisión sexual (ITS o ETS).

 

En la sociedad moderna el inicio precoz de las relaciones sexuales, el número elevado de parejas sexuales diferentes y la falta o negligencia en el uso de métodos preventivos entre ellos los condones o preservativos ayudan al aumento de estas enfermedades. La edad es un factor muy importante y los periodos de adolescencia y juventud son un componente muy importante y contributarios a este acelerado aumento.

 

Este grupo de enfermedades infecciosas causa das por diferentes microorganismos comparten una forma de contagio, la actividad sexual. Esta actividad puede ser vaginal, anal u oral.

Los tejidos que cubren los órganos sexuales son vulnerables a este tipo de infección. Estos orga-nismos infecciosos no pueden sobrevivir por mucho tiempo en el ambiente externo por lo que requieren alojarse en los órganos sexuales.

 

La lista es extensa: SIDA, VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana), Herpes simple, Papiloma Humano, Gonorrea, Sífilis y Parásitos como la Sarna (Escabiosis) y los Piojos (Pediculosis Púbica) y otras. Algunas de estas infecciones también se transmiten por el contacto con la sangre como ser la Hepatitis y el VIH. Otra forma de transmisión es de la madre al feto o en los partos vaginales.

La seriedad de estas enfermedades es variable y las consecuencias pueden ir de la muerte a repercusiones severas y prolongadas de no ser descubiertas y tratadas adecuadamente. Infec ciones como la Gonorrea predisponen y aumentan la entrada del virus del VIH. No deja de ser importante que muchas de estas enfermedades al ser asintomáticas faciliten la propagación.

 

La Clamidia es una infección de transmisión sexual causada por una bacteria (Chlamydia trachomatis). Esta bacteria también causa infecciones en los ojos y es una causa de ceguera. Se aloja en el interior de las células donde se reproduce y al destruir las células aumenta su circulación en la sangre. Afecta tanto a hombres como a mujeres y no existe una vacuna para prevenirla pero su infección puede ser curada por antibióticos adecuados.

Su incidencia ha incrementado y es la infección más común en los paí-ses industrializados, especialmente en la población adolescente.

 

En general esta infección no causa síntomas por lo que se favorece más su propagación. Es una enfermedad “silenciosa”. Esto ocurre  en un 70-80% de las mujeres y un 50% de los hombres. Mayormente en personas entre 15 y 24 años que tienen su primera pareja, otras que tienen muchas parejas o aquellas que no usan condones.

Las mujeres tienen más recurrencias si sus parejas no son tratadas. Las adolescentes y las mujeres jóvenes que son sexualmente activas están expuestas a un mayor riesgo de infección porque el cuello uterino (la entrada al útero) no se ha formado completamente y es más susceptible a infecciones.

 

Todas las mujeres sexualmente activas de 25 años o menos deben ser examinadas anualmente para saber si han contraído clamidia, tengan o no síntomas. Las mujeres mayores de 25 años que tienen varias parejas o las que sus parejas no usan condones también deben ser examinadas. El énfasis es en las mujeres pues las consecuencias de esta enfermedad son más serias y devastadoras en ellas.

Debido a que la clamidia puede transmitirse durante las relaciones sexuales orales o anales, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres también están en peligro de contraer la infección clamidial.

 

Cuando se tienen síntomas estos son ardor al orinar o una secreción anormal por el pene o la vagina. La infección urinaria puede ocurrir en hombres o mujeres. En las mujeres se puede infectar su pelvis llevando a la infertilidad o problemas serios con el embarazo (embarazo ectópico) y los bebés que pueden tener infecciones en los ojos o neumonía causadas por esta bacteria o nacer prematuros.

Cuando estos síntomas ocurren, aparecen de una a tres semanas después del contacto sexual y pueden ocurrir en el tracto genital, el ano o la garganta de hombres y mujeres.

 

En los hombres infecta sus órganos genitales, especialmente el epidídimo que es el conducto que conduce el esperma produciendo fiebre, dolor y aún infertilidad.

En muy pocos casos, la infección clamidial genital puede causar artritis que puede estar acompañada de lesiones en la piel e inflamación de los ojos y de la uretra (conocido como síndrome de Reiter).

Al igual que la enfermedad aguda las complicaciones pueden ser “silenciosas” por mucho tiempo haciendo el daño más profundo y muchas veces irreversible.

 

En los EU del 3 al 11 por ciento de las mujeres entre 15 a 24 años se encuentran afectadas. En el 2009 los CDC recibieron 1.244.180 notificaciones de los 50 Estados y el Distrito de Columbia. Cada año 2.8 millones en los EU y 50 millones de personas en el mundo son diagnosticadas y tratadas. Se estima que 92 millones de personas están afectadas. Muchos más casos no son reportados o detectados ya que no presentan síntomas. Muchos otros reciben tratamientos incompletos de los síntomas sin curar la enfermedad por la falta de atención médica.

El diagnóstico es simple analizando la orina u obteniendo tejido de las zonas afectadas como ser el pene, el cuello uterino o la garganta. El tratamiento también es simple con la administración del antibiótico adecuado.

 

Cualquier síntoma en el área genital, como por ejemplo una llaga inusual, flujo con olor, sensación de ardor al orinar o sangrado entre ciclos menstruales, podría significar que la mujer tiene una infección por una ETS. Si la mujer o el hombre tienen alguno de estos síntomas, deben dejar de tener relaciones sexuales y consultar a un médico de inmediato. Las mujeres y los hombres a los que se les ha informado que tienen una enfermedad de transmisión sexual y que reciben tratamiento, deben notificar a todas sus parejas sexuales recientes (con las que hayan tenido relaciones en los últimos 60 días) para que vayan al médico y examinarse para saber si tienen una ETS. No se debe reanudar la actividad sexual hasta que todas las parejas sexuales hayan sido examinadas y hayan recibido el tratamiento necesario.

 

En el 2009 en una encuesta entre estudiantes de escuela secundaria en los EU se reveló que:

• 46% habían tenido relaciones sexuales con penetración

• 34% durante los últimos tres meses antes de la encuesta

• 39% no usaron condones mientras tenían relaciones sexuales

• 77% no usaron pastillas contraceptivas o “la píldora del día siguiente”, para prevenir el embarazo la última vez que tuvieron relaciones sexuales

• 14% ya han tenido relaciones sexuales con cuatro o más personas en su vida.

• Las relaciones sexuales sin protección arriesgan a los adolescentes a contraer ITS and VIH además de facilitar embarazos no deseados.

• Se reportó a los CDC que aproximadamente 8.300 jóvenes entre 13 y 24 años en 40 estados contrajeron VIH en el 2009

• Cerca de la mitad de las nuevas ITS cada año las contraen jóvenes de 15 – 24 años

• Más de 400.000 niñas adolescentes de 15-19 años dio a luz en el 2009.

 

Los Centros para el control de Enfermedades (CDC) aconsejan que para reducir estas conductas de riesgo sexual y los problemas de salud asociados con ellas, las escuelas y las organizaciones que se dedican a los jóvenes pueden ayudar con consejos y educación para que los jóvenes adopten actitudes y conductas que los lleven a tener una vida saludable y un bienestar que reduzca el riesgo de adquirir estas enfermedades o embarazos no deseados.

 

La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es abstenerse del contacto sexual o tener una relación estable, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho pruebas y sabe que no está infectada.

Los condones de látex en los hombres, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la clamidia y otras ITS.

 

Conversando con nuestros hijos sobre estos factores e invitándoles a leer este artículo de una forma privada y respetuosa comprenderá mejor sus vulnerabilidades.

 

Dr. Alberto Gedissman

El Dr. Alberto Gedissman es un pediatra,  Director del Programa de Obesidad Pediátrica y Adolescente para  AltaMed Health Services, Wellness Center en la ciudad de Santa Ana, CA. Este es un Centro dedicado a la intervención completa para el control de la obesidad y el sobrepeso en los niños, adolescentes y sus familias. Visite:  www.leankids.net, www.paratodos.com, www.aap.org, www.altamed.org

 

Para más información sobre este tema:

División de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual (DSTDP)

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

Centro de información de los CDC 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636) Correo electrónico: cdcinfo@cdc.gov www.cdc.gov

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